Si llevas meses diciéndole a tu cliente que la visibilidad orgánica va viento en popa, puede que tengas un problema. No de SEO. De datos. Google confirmó el 3 de abril de 2026 que un error de registro estuvo inflando las impresiones en el informe de rendimiento de Search Console desde el 13 de mayo de 2025 – casi 10 meses de métricas adulteradas, reportes presentados con confianza, y decisiones tomadas sobre una base que resultó ser arena. La confirmación llegó en la página de anomalías de datos de Google Search Console, que dice textualmente: “A logging error is preventing Search Console from accurately reporting impressions from May 13, 2025 onward.”
Qué pasó exactamente
El bug afectó únicamente el registro de impresiones. Los clics, las posiciones promedio y el resto de métricas del informe de rendimiento no se vieron afectados. Eso es lo que Google dice, y no hay razón para dudar de esa parte porque los datos de clics cruzados con Google Analytics 4 son verificables de manera independiente.
Lo que sí llama la atención es la cronología. 10 meses es mucho tiempo para que un error de esta escala pase desapercibido en la herramienta de referencia del sector. El 2025 fue un año especialmente ruidoso para la calidad de datos en Search Console: la eliminación del parámetro num=100 en septiembre cambió cómo se contaban las impresiones de cola larga, hubo dos días de exports de datos faltantes en febrero de 2026, y un congelamiento completo del informe de rendimiento en octubre de 2025. En ese contexto, un bug de impresiones infladas podía camuflarse sin demasiado esfuerzo.
El consultor SEO Brodie Clark fue quien levantó la mano primero de forma pública. La noticia llegó a Search Engine Land y de ahí al resto de la industria. Google no lo anunció proactivamente a los usuarios de Search Console.
Anomalías de datos en Google Search Console — 2024 a 2026
Error en product snippets
Inicio del bug de impresiones
Google integra AI Mode en Search Console
Google elimina el parámetro num=100
Congelamiento de datos de rendimiento
Dos días de exports faltantes
Google confirma el bug y anuncia el correctivo
Por qué tardó tanto en detectarse
Aquí es donde la historia se pone incómoda. El sesgo de confirmación – esa tendencia documentada por Daniel Kahneman a interpretar los datos de manera que confirmen lo que ya creemos – es especialmente peligroso cuando los números van en la dirección que esperabas. Si las impresiones suben, asumimos que el trabajo está funcionando. Nadie cuestiona el termómetro cuando dice que hace calor en verano.
Varios SEOs mencionaron el verano pasado una sensación de que algo no cuadraba entre las métricas de Search Console y lo que veían en campo. Pero sin un punto de referencia externo claro, esa incomodidad se quedó en conversaciones de Slack y threads de Twitter sin conclusión. Confirmar un bug en una métrica que Google controla unilateralmente es difícil cuando no tienes acceso a los datos de logging originales.
El resultado práctico es que durante casi un año, una parte significativa de los reportes de visibilidad orgánica de agencias y equipos internos en todo el mundo se construyeron sobre impresiones que no eran reales. El CTR calculado en ese período está sistemáticamente distorsionado porque el denominador era incorrecto. Puede que hayas argumentado problemas de CTR que no existían, o ignorado mejoras reales porque los porcentajes no las reflejaban.
El bug no afectó los clics, pero sí el CTR calculado. Con un denominador inflado, el porcentaje aparecía más bajo de lo real.
con bug
estimado
Los clics son el único dato fiable del período. El CTR real solo podrá calcularse con precisión una vez que el correctivo termine de desplegarse.
Lo que esto desconfigura en tus reportes
El correctivo ya está en marcha y se desplegará de forma gradual durante varias semanas. Cuando llegue a tu propiedad, verás una caída en las impresiones del informe de rendimiento que no tiene ninguna causa SEO. No es una penalización, no es una actualización algorítmica, no es que tu contenido haya dejado de indexarse. Es que los números vuelven a reflejar la realidad.
El problema es que Google no aplicará la corrección de manera retroactiva. Los datos históricos de impresiones desde mayo de 2025 se quedan como están. Lo que cambia es el conteo a partir de ahora. Eso crea un quiebre abrupto en cualquier gráfica de tendencia: una línea que cae sin ningún evento externo que lo explique. Si no lo comunicas antes de que suceda, alguien va a pedir explicaciones en el momento menos oportuno.
Cualquier comparación interanual que cruce el período afectado es, básicamente, inútil para el análisis de impresiones. Q2 2026 contra Q2 2025 va a mostrar una caída que mezcla la corrección del bug con lo que haya pasado realmente en orgánico. Para separar esas dos cosas necesitas apoyarte en los clics, en el tráfico de GA4, y en los rankings de herramientas de terceros – que son los datos que no se vieron afectados.
Qué hacer ahora, en orden de prioridad
Primero, anota las fechas en cualquier herramienta de seguimiento donde uses datos de GSC: 13 de mayo de 2025 como inicio del bug, 3 de abril de 2026 como inicio del correctivo. Sin esas anotaciones, alguien que revise los datos en seis meses no va a tener contexto para interpretar el quiebre.
Segundo, comunícalo a clientes y equipos antes de que vean la bajada en los dashboards. No es pérdida de visibilidad. Es corrección de datos. Esa distinción, dicha a tiempo, evita conversaciones innecesariamente dramáticas con personas que miran impresiones en una gráfica y sacan conclusiones sin preguntar.
Tercero, y esto aplica más allá del bug: revisa qué tan central es la impresión como métrica en tu jerarquía de reporting. Las impresiones miden cuántas veces apareció tu página en una SERP. Los clics miden cuántas veces alguien decidió que valía la pena. Si tu reporte principal gira alrededor del primer número en lugar del segundo, este bug debería ser la excusa para reordenar esa jerarquía de una vez.
Hay algo casi poético en que la herramienta oficial de Google para medir tu rendimiento en Google haya entregado datos incorrectos durante 10 meses sin decirte nada. No es la primera anomalía, no va a ser la última, y la comunicación llegó tarde y sin suficiente detalle. Como siempre.
La pregunta que vale la pena hacerse no es qué hizo Google mal. Es qué tan frágil resulta tu proceso de análisis si un error en una sola herramienta puede pasar 10 meses sin que nadie lo detecte.


